WATCHMEN (LOS VIGILANTES)



La idea de esta película surge de un comic, o libro de historietas, escrito por Alan Moore y dibujado por Dave Gibbons, ambos de nacionalidad británica. El tema se desarrolla en el año 1985, en el marco de la Guerra Fría, en la que los Estados Unidos está a punto de entrar en un enfrentamiento nuclear con la Unión Soviética. En este escenario, se relata la historia de un grupo de superhéroes del pasado y del presente y los hechos que rodean el misterioso asesinato de uno de ellos (The Comedian-El comediante). Watchmen presenta a los superhéroes totalmente opuestos a lo que comúnmente creemos, pues es gente corriente que debe enfrentarse a sus propios conflictos éticos y a sus problemas personales, que lucha contra sus trastornos y fracasos y que, con la notable excepción de uno de ellos (Doctor Manhattan), carecen por completo de superpoderes. Es una reconstrucción que la obra realiza del arquetipo convencional del superhéroe, combinado de abundante simbolismo y de la metafísica y la ficción
Todo empieza cuando uno de los superhéroes es asesinado, y otro vigilante enmascarado llamado Rorschach (ya que lleva una mascara que simboliza las imágenes del test de Rorschach utilizado principalmente para evaluar la personalidad) descubre un complot para matar y desacreditar a todos los superhéroes presentes y pasados. A la par, el Dr. Manhattan,  el único de ellos con superpoderes (específicamente controlar y modificar la materia) representa la salvación para los EE.UU. pues solo él es capaz de crear la tecnología necesaria para acabar con una posible bomba nuclear en el caso de que atacaran los soviéticos. A medida que va contactando de nuevo con sus antiguos compañeros de la legión anti-delitos, que había sido obligada a dejar de funcionar por mandatos del recién elegido presidente Nixon, Rorschach va descubriendo un pasado común con unas catastróficas consecuencias para el futuro: una preocupante conspiración de largo alcance que vincula a uno de sus compañeros de liga, Ozzymandias, como el dirigente de la operación que pretendía traicionar a uno de sus compañeros, el Dr. Manhattan, y utilizar la energía y la maquinaria creada por él, para hacerla estallar en los EE.UU. y con eso acabar con la vida de millones de personas. El razonamiento de Ozzymandias radicó en que al cometer dicha masacre acabaría la Guerra Fría y se unirían soviéticos y estadounidenses a favor de una sola causa: acabar con el Dr. Manhattan por haber atentado contra la raza humana. El plan se llevó a cabo, pues no les dio tiempo a Rorschach y otros superhéroes de detenerlo. Aquellos superhéroes que intentaron descubrir el plan ante el presidente, como el caso de Rorschach y The Comedian, terminaron asesinados por sus mismos compañeros, y aquellos otros que quedaron, se dejaron convencer por la idea de que esa era la única manera de acabar con la guerra, ya que si se descubría el plan, habría sido en vano la muerte de todos esos ciudadanos. Por eso la premisa inicial de la película es: La misión es velar por la humanidad, pero… ¿quién vigila a los vigilantes?
  
            
            Walter Kovacs es un personaje de ficción perteneciente al cómic y película de Watchmen (Los vigilantes). Se trata de un superhéroe o vigilante de seudónimo Rorschach quien cree firmemente en que, a lo largo de los años, se ha desvirtuado la moral y la aplicación de las leyes en la sociedad. De esta forma, Rorschach sostiene que, su motivación al momento de combatir el crimen en la sociedad presente en el cómic, es lograr una  correcta aplicación de las leyes y la moral en la sociedad. Es decir, justifica su actitud agresiva bajo el parámetro de violación de las normas sociales.

            A lo largo de la película se hacen alusiones o regresiones continuas al pasado de Rorschach. En ellas vemos retratado a un Walter Kovacs niño, mucho antes de asumir su identidad secreta de vigilante.

Es importante mencionar que Rorschach desde muy niño vivió en un ambiente familiar disfuncional. Su familia estaba constituida por tan sólo él y su madre. Esta se dedicaba a la prostitución.

Durante la película se puede apreciar una escena en la que un Rorschach niño presencia accidentalmente una escena de fuerte contenido sexual entre su madre y el, entonces, cliente de ésta. El niño pregunta a su madre si el hombre le estaba haciendo daño, a lo que ésta le responde con una serie de agresiones físicas y verbales muy fuertes. Entre los diálogos de la madre con el niño, se menciona el hecho de la mujer siempre deseó haber podido abortar al niño. Según nos hace comprender la película, este tipo de escenas eran bastante comunes en la vida cotidiana de Rorschach. De igual forma, la relación de este personaje con los demás niños en el colegio no era normal. En estas escenas de la juventud del personaje podemos apreciar los primeros actos violentos que ejecuta el niño de diez años. Ante las amenazas verbales y empujones que le propinan un par de niños del colegio (es decir, un ataque interpersonal), mucho más altos y fornidos que el pequeño Rorschach, éste les responde de manera completamente agresiva. Los empuja hacia el piso y deja parcialmente ciego a uno de ellos con un cigarrillo encendido, mientras que al otro le muerde una parte del rostro.

Este tipo de conductas agresivas -expresadas desde niño y de ahí en delante de manera cotidiana hasta convertirse en adulto-, se apoyan en la base de la teoría de la agresión. Específicamente la Teoría del Aprendizaje Social, ya que en ésta se introduce la posibilidad de una conducta agresiva en un individuo conforme al aprendizaje que se tiene de estas conductas gracias a la observación e imitación. El ambiente familiar de Rorschach estaba plagado de demostraciones continuas de conductas agresivas, tanto por parte de su madre, como de los clientes de ésta. Es lógico, entonces, pensar que Rorschach desde pequeño aprendió a copiar e imitar estas conductas. Su percepción le permitió internalizar que era algo aceptable comportarse de manera agresiva.
 Así mismo en el colegio, los demás niños con sus amenazas verbales y físicas hacia Rorschach, permitían que se reforzara su conducta agresiva. Kovacs nota que, con estas conductas agresivas, sus compañeros obtienen el “respeto” (en realidad miedo) del resto del curso, es decir, su conducta es recompensada. Esto cumple con una de las premisas de la Teoría del Aprendizaje Social que enuncia: “Las respuestas agresivas terminan por extinguirse si no son recompensadas”. En este caso, las respuestas agresivas siguen siendo reforzadas por recompensas de manera continua fuera del ambiente familiar (ya sea con el respecto o miedo de los demás o con la satisfacción personal por hacer, lo que según el personaje, es el bien social), lo que permite una aparición prolongada de las mismas en el personaje.

Cuando nos encontramos en la película a un Rorschach ya adulto y convertido en superhéroe, todavía se pueden observar una cantidad de conductas agresivas. Esto es lógico ya que desde pequeño –como fue mencionado- se le fueron reforzadas estas conductas tanto en el ambiente familiar como en el ambiente escolar. El Rorschach adulto se ha convertido en superhéroe solamente con la única intención de reformar aquellos aspectos de la sociedad que él cree están erradas.

Cabe destacar que Rorschach en la película reitera en numerosas ocasiones que a su juicio no existen los puntos medios para juzgar a la sociedad. A su parecer el bien y el mal son dos extremos  no debatibles que hacen que su sentido de la moral y la justicia sólo lo vea desde un punto de vista blanco o negro, sin intermedios. Esta percepción tan extrema de las normas sociales y el sentido de la justicia y la moral en la sociedad, hacen que en él se de una frustración bastante acrecentada cuando nota la ruptura de estas normas y la pérdida de la moral gracias a los crímenes y asesinatos que conoce a lo largo de su vida (incluyendo el caso de Katty Genoveses, en el que los vecinos no intervinieron para evitar su muerte). Esta frustración tiene su origen en la idea de que es imposible para él, como única persona, el combatir esta aplicación inadecuada de las leyes sociales y las normas morales. Sin embargo, a pesar de ello, no descansa en sus intentos por combatir esa disfuncionalidad de la moral, lo cual propicia en realidad su frustración ante la sociedad.

Al comprender entonces que en Rorschach existe una enorme frustración, sus conductas agresivas podrían sustentarse además en otra de las teorías que pretenden dar una explicación a las conductas agresivas. Ésta es la Teoría del impulso, la cual sugiere que la agresividad es producto de condiciones externas que despiertan motivos para dañar a los demás. La hipótesis aplicable en este caso sería lógicamente la de la Frustración-Agresión. La frustración que Rorschach experimenta continuamente con respecto al funcionamiento de la sociedad permite que se propicien en él una serie de actitudes agresivas hacia los individuos que él cataloga como “malos” o indeseables para llevar a cabo esa idea de “limpieza de la sociedad y sus normas” que persigue el personaje.
En conclusión, este personaje es agresivo porque ha observado e imitado estos modelos desde sus primeros años de vida. Además, carga con la frustración que le produce la pérdida de los valores y normas que deben regir a una sociedad. La eliminación de esta frustración, radica entonces, el acabar con los que considera causantes de este mal, con actitudes agresivas.







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