Fortalezas

-Qué terrible amanecer contenta. Me da miedo. Siento que estoy volando muy arriba, muy libre y puedo caer. No precisamente como los gatos. Sólo sé que nada de esto puede ser un error. No creo en Dios pero sí en el destino, en sus ofertas y en el azar. Solo sé que cuando te miro. que cuando te escucho y sobre todo cuando haces silencio, quisiera poder derribar las paredes que rodean tu mente y que ya una vez derrumbe. Porque no debe haber algo más maravilloso que aceptar la verdad, que no estoy enamorada de ti, sino de tus pensamientos, de lo que sueñas, de lo que quieres, de eso que guardas y eres en verdad. Quisiera desnudar cada uno de tus silencios y hacerle el amor a tus pensamientos.

Típico de una buena mañana, típico de una buena semana. Ojala Ella no sintiera ese terror en el que vive gracias a esta montaña rusa. Va y viene. Sube y baja. Gira y se de tiene. Todo dependiento de otro satelite que no gira en su eje sino en el de quien ama y que esta más cerca de ella, que le pertenece un poco más, ese otro amor.


Hoy sabe que está haciendo lo que puede. Sabe que lanzó el balón y lo dejó en su cancha. Puede que se lo regresen de la misma manera, puede que nunca recupere el balón. Ella podrá a veces perder el control pero nunca será conocida como una cobarde, como alguien que calla, como alguien que no lucha y que no intenta. Porque nunca le ha gustado perder el tiempo, no suele hacerlo.

Sin embargo, cuando está frente a ella la posibilidad de ser feliz, moverá cielo y tierra, cantara, escribirá y enviará todas las canciones de hielo y fuego. Todo por tener algo que sabe que merece. Porque la felicidad no es una meta, no es un final, es una manera de vivir, es una via larga en la que no se imagina sin ella.


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